Una de las razones por las que la gente compra sobre plano es que no hay que pagar todo de golpe. El precio se reparte en el tiempo. Cada promotora diseña su propio plan, pero casi todos siguen la misma lógica.
La reserva
Es el primer paso. Pagas una cantidad para bloquear la unidad y se firma el formulario de reserva. Después llega el contrato de compraventa y el pago inicial. Pregunta siempre si la reserva se devuelve y en qué condiciones, antes de transferir nada.
Pagos durante la obra
El grueso del precio se paga a lo largo de la construcción. Los pagos pueden estar ligados a fechas o a hitos de obra, como la finalización de la estructura. Todos los pagos del comprador van a la cuenta escrow del proyecto, regulada por RERA, y no directamente a la promotora.
Pago en la entrega
En los planes clásicos, el último tramo se paga cuando la unidad está terminada y te la entregan. Es el momento en que también inspeccionas el inmueble.
Planes con pago posterior a la entrega
Algunos proyectos dejan parte del precio para después de recibir las llaves, repartido en meses o años. Pueden aliviar la caja al principio, pero siguen siendo una deuda con la promotora. Antes de elegir uno, haz las cuentas: ¿el alquiler cubre la cuota? ¿qué pasa si no puedes pagar? Y confirma las condiciones en el contrato.
Qué comparar entre planes
- Qué porcentaje pagas antes de la entrega.
- Si el plan se vincula a fechas o a avance real de obra.
- Qué recargos hay si te retrasas en un pago.
- Si puedes ceder la unidad antes de pagarlo todo.