La rentabilidad por alquiler te dice cuánto produce una propiedad en relación con lo que cuesta. Hay dos versiones. Conviene entender la diferencia antes de comparar inversiones.
Rentabilidad bruta
Se calcula dividiendo el alquiler anual entre el precio de compra, y multiplicando por 100. Ejemplo ilustrativo: una unidad que cuesta 1.000.000 de dirhams y se alquila por 70.000 al año tiene una rentabilidad bruta del 7 %. Es una cifra rápida para comparar, pero no cuenta los gastos.
Rentabilidad neta
Resta del alquiler anual los gastos que asumes como propietario y divide el resultado entre el coste total de la compra, no solo el precio. El coste total incluye la tasa del DLD y los gastos de registro.
Qué gastos hay que restar
- Gastos de comunidad (service charge) anuales.
- Mantenimiento y reparaciones.
- Gestión del alquiler, si se la encargas a alguien.
- Meses sin inquilino entre contratos.
- Seguro, si lo contratas.
Cómo usarlo bien
No te quedes con la rentabilidad de un folleto. Pide alquileres reales de unidades parecidas en la misma zona, y calcula con meses vacíos incluidos. Y recuerda que en una compra sobre plano no hay alquiler hasta la entrega. Cuenta ese tiempo en tu plan.
Un ejemplo con números ilustrativos. Alquiler anual: 70.000. Gastos de comunidad, mantenimiento y un mes vacío: 12.000. Resultado: 58.000. Si el coste total de la compra, con tasas, fue de 1.040.000, la rentabilidad neta es de algo más del 5,5 %. Frente al 7 % bruto, la diferencia es clara. Por eso conviene pedir siempre las dos cifras, y desconfiar de quien solo te enseña una.